|
No hay más salida. No queda otra, pongamos todas las mejillas, la diestra y la siniestra. No se ve la luz al final del túnel, todavía no. ¿Hay más soluciones a esta situación? ¿Podemos tomar diversas direcciones? Centrémonos. Estamos en una crisis económica, pero cada vez creo más que eso es lo que nos quieren hacer ver. Pienso que no deja de ser una visión subjetiva de unos datos que se pueden ver de maneras distintas. Pero está claro, ahora la moda es poner en duda el modelo de bienestar de los países europeos; esos que tienen pensiones estatales, sanidad universalizada o educación pública saneada. Estos son los nuevos servicios públicos que se pueden costear con una mayor participación privada. Es decir, si ya los bancos no son estatales, ni las compañías energéticas, ni las tabacaleras, ni las telefónicas… no tiene sentido (a su juicio) que empresas con un alto nivel de utilización se sigan pagando por todos los ciudadanos.
Para los acreedores que azotan nuestro país tiene más sentido que los grandes servicios públicos dejen de serlo,al menos en parte, y tengan mayor presencia las aportaciones individuales y menos el “entre todos contribuimos al bienestar general”. No nos engañan y espero que al Gobierno tampoco, su voracidad es directamente proporcional a su insaciabilidad. Pedirán más y más y mucho más. Si ahora piden recortes más tarde pedirán que el Estado se deshaga de su control (ya sea por venta total o parcial). Pero no nos queda otra. Eso es lo que nos quieren hacer ver. Machaconamente nos insisten en que estamos mal, muy mal y que solo caben tomar medidas de ajuste, tijeretazos, redistribución, austeridad... pero ¿nos fijamos en los que tienen la sartén por el mango? Los bancos no piden eso, piden capital. ¿Y qué es eso? Parné, dinero, money, cuartos, plata, guita... en fin, dinerito fresco para el momento asfixiante en el que estamos y avales para el que nos pueda tocar vivir. Y si ellos lo piden, papá Estado o incluso el ente de los mercados se lo conceden. Los ciudadanos de a pie somos harina de otro costal. Somos una mercancía más manejable. Para nosotros las condiciones son más férreas, más inflexibles. La posibilidad de negociación nula y el derecho al pataleo no dejan de ser más que una mosca que perturba una plácida siesta que se ha alargado varias horas. Nuestra Constitución de 1978 dicta en su artículo 1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.” Ese debe ser nuestro objetivo, eso pretendieron alcanzar para nosotros nuestros padres y eso es a lo que no renuncio. Mi motivación: el logro del artículo 1. Tu motivación: ______ Valeriano Rosales Esteo |